IRTE PARA ENCONTRARTE

De pequeño era muy aficionado a leer, lo veía como un juego donde yo imaginaba lo grande que era aquel dragón o lo bonita que era la princesa. Pero en la escuela se empeñaron en quitarme esa afición debido a las…
“lecturas obligatorias”
Esas dos palabras nunca tendrían que usarse juntas por el bien de la educación de cualquier País.
Después de leer semejantes bodrios editados y a una corta edad tuve una magnífica idea que cambiaría mi vida… En vez de leer lo que me obligaran, iba a escribir lo que me viniera en gana… La historia acabaría como yo quisiera, y si el dragón se zampaba a la princesa y se coronaba rey, era mi problema y el de nadie más.

Con el paso del tiempo ese pensamiento cambió, porque como artista empecé a tener una necesidad. La necesidad de ser escuchado. Ya no daba igual que el dragón se comiera a la princesa si hacía llorar a la niña de mi edad que escuchaba atenta la historia. Descubrí que escribir lo que uno quiere requiere de un enorme proceso de evolución y de respeto ante tus oyentes. Y eso no se gana  de otra forma que haciéndoles entender a los demás por que en tu historia el dragón se come a la princesa. Eso puedes conseguirlo con un sentimiento imparcial en tu historia.

Me explico. Hay dos clases de artistas totalmente respetables. El que escribe solamente para él y sus obras nacen y mueren en sí mismo (en ese caso no importa lo sentimental o lo trágico que seas o que solo lo entiendas tú). Y el que escribe, con la necesidad de ser escuchado y entendido.

Si eres de los que escribe para los demás te diré una cosa a la que le llevo dando vueltas un tiempo:

“NO ESCRIBAS DE UN SENTIMIENTO SI ESTÁS INMERSO EN ÉL
DEBES IRTE PARA ENCONTRARTE
Y CUANDO TE ENCUENTRES EN ESE SENTIMIENTO FUERA DEL MISMO
 TU OBRA SERÁ MAESTRA”

Si estas muy triste te saldrá un escrito demasiado triste y empalagoso, mejor espera a ver esa tristeza de lejos y después escribes sobre ella…
Si estas muy enamorado leeré una obra llena de “MI” y de “TI” mejor ve ese amor desde fuera y plásmalo…
Si estas resentido se va a notar  esa espinita y lo leeremos todos y seguramente digas cosas de las que te arrepientas, mejor compón con la espina en la mano y todo saldrá redondo…

Sólo es un consejo que hice mío, en este mundo no matemático que es el arte, que un viejo maestro, de esos que te encuentras cantando en la calle, me dio un  día. No me lo dijo con estas palabras porque nunca fue a la escuela a que lo obligaran a leer, pero yo entendí a la perfección lo que quiso decirme, y hoy, lo comparto con vosotros…